MUERE UNO DE LOS CHIQUITANOS QUE FUERON AGREDIDOS EL PASADO 5 DE JULIO

agosto 1, 2021

Lino Peña Vaca murió este sábado en un hospital de la ciudad de Santa Cruz, a más de 400 kilómetros de la tierra donde nació y por la que terminó dando su vida. Este anciano chiquitano, de 78 años de edad, fue una de las víctimas del enfrentamiento del 5 de julio entre interculturales e indígenas de San Ignacio de Velasco.

Lino terminó con la nariz y costillas rotas, así como lesiones en un pie, según denunciaron las autoridades de San Ignacio de Velasco, esto como consecuencia de los golpes propinados por los que pretendían desalojarlos de la comunidad Ebenezer, afincada en ese lugar hace más de dos décadas.

«Hago responsable al director nacional del INRA porque hasta la fecha no se pronuncia acerca de todas las denuncias que hemos hecho de avasallamientos. Lo apunto como responsable de la primera muerte. Cuántos muertos están esperando para reaccionar», sostuvo la noche del sábado la diputada María René Álvarez, en referencia a la muerte de Lino Peña Vaca.

Vaca El Hage señaló que los chiquitanos viven y trabajan en la comunidad Ebenezer desde hace 20 años y que en 2016 solicitaron al INRA que les asigne esos predios, pero el ente agrario en 2018 les hizo saber que les dotó tierras, pero en otro lugar, en San José de Campamento (Alto Paraguá), a 200 kilómetros de donde viven. Y ese predio que habitan por años, se lo dio a los interculturales, quienes le han puesto por nombre Jerusalén III.

De ese modo, la organización alineada al MAS ingresó a principios de julio con maquinaria pesada y empezó a abrir brechas, incluso, según las autoridades velasquinas, por en medio de los sembradíos de los chiquitanos.

Ante esta situación, los originarios de tierras bajas se organizaron y se trasladaron hasta donde los interculturales. Ahí fue, el 5 de julio, cuando se dio el enfrentamiento que terminó con Lino Peña Vaca herido.

El subgobernador de la provincia Velasco, que es médico de profesión, fue uno de los que curó las heridas del anciano chiquitano y, en contacto telefónico con EL DEBER, explica que en los siguientes 15 días las fracturas del anciano se complicaron. Terminó el pulmón afectado, lo que derivó en una neumonía y luego, en una septicemia. Sus familiares lo trasladaron a la ciudad de Santa Cruz y murió en la capital cruceña, lejos de la tierra que lo vio nacer.

«Es una verdadera pena lo que ahora está sucediendo en San Ignacio de Velasco con los avasallamientos a nuestras tierras y las autoridades no están actuando como se debe», observó el cívico Dino Franco, en conferencia de prensa.

FUENTE: El Deber

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